Un proceso claro y sin sorpresas: en cada fase sabes en qué punto está tu proyecto, qué se decide y qué vas a recibir.
Antes de diseñar, escucho. Analizo tu negocio, tu público y tu competencia para entender qué problema tiene que resolver la marca.
Defino el concepto y la estrategia visual y te presento una propuesta argumentada. Nada se produce hasta que la apruebas.
Comparto avances a menudo y ajusto el diseño con tu feedback. Siempre sabes qué está en marcha.
Preparo los archivos finales para imprenta y pantalla, junto a un manual de marca, para que todo funcione desde el primer día.
Cerramos con la entrega completa y sigo a tu lado. Te llevas tu identidad visual lista y sabiendo cómo usarla.
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Hablemos.¿Una marca nueva, un rediseño, un packaging, un cartel o cualquier duda? Cuéntame qué tienes entre manos.