(Caso 09)
Porque un beso no necesita palabras, pero dice muchísimo.
¿Por qué el vino no conecta con los jóvenes? Demasiados tecnicismos y etiquetas que pasan desapercibidas en el lineal. Beso de Vino responde con minimalismo con mensaje: cada variedad es un tipo de beso y tiene su propio color. La «B» en Snell Roundhand aporta el guiño clásico; Space Mono, el tono digital. Y un QR en la etiqueta invita a contar tu propio beso, para que la botella se convierta en comunidad.











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